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Es debido a que hemos renegado de la base moral católica sobre la que se sustenta nuestra sociedad.
>>1152040
Kek le atinó bien
>>327063
XIII
Mientras estaba tomando mi cortado y disfrutando del pastel Uno se me acerca diciendo mientras me muestra del celular que la hacker me borró el vídeo y podría estar espiando, en cuanto menciona lo de aplastarlo miro el celular, lo tomo, busco la parte de mensajes para revisarlos y anoto el número de ryuji, le quitó la tarjeta SIM y la memoria, uso mi poder para detectar si emana poderes, uso la carta telequinesis para desarmar en el aire todos los componentes del mismo incluso separando algunos componentes de la placa central como altavoces o camara Mientras digo:-quizás sirvas de repuestos, todos merecen otra oportunidad, tras esto digo mientras meto los restos en una bolsa especial para muestras:-cuanto tiempo libre tiene la gente, ni me dejo una tarjeta con su logo, ni su vídeo por qué pensé que tenía demasiado busto, y ahora además me sugieres que tendré que posiblemente agregar a la lista de personas detras de mi, ja- tras decir el ja de forma un tanto desgranada:-si no tienen otro conseguiré uno cuando vayamos a conseguir la casa y la oficina temporal, no me decido si robarlo y ya pero seguro que no más compré uno-
Sigo disfrutando del café en silencio
La verdad Lele me cae bien, se ve que se caso con Javi por su apariencia exotica (para ella) y el se caso con ella porque era tremendo beta en su país y no levantaba ni el polvo pero en china si pudo casarse con una stacy como lele por tener ojos azules, ain embargo ahora su matrimonio ha progresado y realmente se aman, son una pareja feliz a pesar de todas las diferencias y obstaculos raciales y culturales que pueda haber, pero respecto a Ernesto y su esposa vamos, empezaron a estar juntos por una razon muy similar a Javi y lele, el era un gaijin exotico pero betoso desesperado y Yuko era una zorra que queria probar carne y dinero occidental, pero Yuko no era ninguna stacy como lele y Ernesto no era un tipo maduro y centrado como javi (hay de betas a betas, Javi es beta positivo y Ernesto es beta negativo) es un misterio para mi como ha durado tanto su matrimonio, para Javi estar en china fue un sueño profesional, para Ernesto fue un sueño weaboo.
¿Por qué la mayoría de jóvenes desde hace ya varias décadas idolatran o veneran el sexo? comentarios como:
>voy a tener mi primera vez y por fin seré hombre
>no seas maricon y cógetela
>estoy desesperado por tener sexo
Son en general un cáncer para la sociedad. Existen un millón de cosas mas productivas en que invertir tu tiempo mas que en tener sexo 24/7, prefiero mil veces guardarme para el matrimonio que tener sexo con la primera puta que veo. Creo de manera firme que este pensamiento es un mal ha erradicar, si los jóvenes hoy en día dejaran de estar tan preocupados por tener sexo y empezaran a pensar un poco mas allá entonces la sociedad poco a poco se iría deshaciendo de toda la degeneración que hoy abunda (homosexuales, prostitutas, etc).
¿Qué opinas tu del rol tan protagónico que esta teniendo el sexo hoy en día?
¿amas tener sexo o crees que es una perdida de tiempo?
aclaro también que no estoy en contra del sexo en si sino del sexo descontrolado que hoy en día es aceptado como normal
opino también que el único sexo mas natural y hermoso que se puede tener es con tu pareja después del matrimonio.
>>114420 (OP)
Las femicojudas ya están aprendiendo bien de lo que hacen en España, Argentina y Mexico.
Esto seguro que luego de la pandemia y un feminicidio se pondrán a romper cosas y pintar monumentos en el Centro de Lima porque....
No sé, nunca supe cual era el fin de romper y pintar cosas como hacen en otros paises, seguro creen que así matarán al señor patriarcado.
>>1152034
V. M. es esta águila tan majestuosa como terrible, que abre en este día sus alas para colocarnos bajo de ellas y desafiar desde este sagrado asilo a la rapacidad de ese león orgulloso, que hoy vemos entre el cazador y el venablo.

Las plumas que nos cobijan serán las leyes protectoras de nuestra seguridad, sus garras terribles los ejércitos ordenados, sus ojos perspicaces la sabiduría profunda de V. M. que todo lo penetre y anticipe.

¡Día grande, día fausto, venturoso día en que el sol alumbra con la luz más pura, aun a los más apáticos e indiferentes!

¡Genios de Moctezuma, Cacama, Quautimozin, Xicoténcatl y Calzontzín, celebrad en torno de esta augusta asamblea y como celebráis el Mitote en que fuisteis acometidos por la pérfida espada de Alvarado, el fausto momento en que vuestros ilustres hijos se han congregado para vengar vuestros ultrajes y desafueros y librarse de las garras de la tiranía y fanatismo que los iba a sorber para siempre!

Al 12 de agosto de 1521 sucedió el 14 de Septiembre de 1813; en aquél se apretaron las cadenas de nuestra servidumbre en México-Tenochtitlan; en éste se rompen para siempre en el venturoso pueblo de Chilpancingo.

¡Dios grande y misericordioso, Dios de nuestros padres, loado seas por una eternidad sin principio, y cada hora, cada momento de nuestra vida, sea señalado con un himno de gracias a tamaños e incalculables beneficios!

Pero, Señor nada hagamos, nada intentemos si antes y en este lugar no juramos todos a presencia de este Dios benéfico, salvar la Patria, conservar la religión católica, apostólica romana; obedecer al romano Pontífice, vicario en la tierra de Jesucristo; formar la dicha de los pueblos, proteger todas las instituciones religiosas, olvidar nuestros sentimientos mutuos y trabajar incesantemente en llenar estos objetos.

¡Ah, perezca antes el que posponiendo la salvación de la América a su egoísmo vil, se muestre lento y perezoso en servirla y en dar ejemplos de un acrisolado patriotismo!

Señor vamos a restablecer el Imperio Mexicano, mejorando el gobierno; vamos a ser el espectáculo de las naciones cultas que nos observan; vamos, en fin, a ser libres e independientes.

Temamos al juicio de una posteridad justa e inexorable que nos espera.

Temamos a la Historia que ha de presentar al mundo el cuadro de nuestras acciones, y ajustemos nuestra conducta a los principios más sanos de honor, de religión y de policía.

Dije.
>>1151780
calla mierda
>>1152020
¿Es cierto que hablar mal de los narcos les hace arder el culo a los pobres?
>>1152034
Discurso pronunciado por José María Morelos en la apertura
 del Congreso de Chilpancingo.
Chilpancingo, 13 de septiembre de 1813.
Señor:

Nuestros enemigos se han empeñado en manifestarnos hasta el grado de evidencia, ciertas verdades importantes que nosotros no ignorábamos, pero que procuró ocultarnos cuidadosamente el despotismo del gobierno bajo cuyo yugo hemos vivido oprimidos.

Tales son, que la soberanía reside esencialmente en los pueblos; que transmitida a los monarcas por ausencia, muerte, cautividad de éstos, refluye hacía aquéllos; que son libres para reformar sus instituciones políticas, siempre que les convenga; que ningún pueblo tiene derecho para sojuzgar a otro, si no precede una agresión injusta.

¿Y podrá la Europa, principalmente la España echar en cara a la América como una rebeldía este sacudimiento generoso que ha hecho para lanzar de su seno a los que al mismo tiempo que decantan y proclaman la justicia de estos principios liberales, intentan sojuzgarla tornándola a una esclavitud más ominosa que la pasada de tres siglos?

¿Podrán nuestros enemigos ponerse en contradicción consigo mismos y calificar de injustos los mismos principios con que canonizan de santa, justa y necesaria su actual revolución contra el emperador de los franceses?

¡Ay de mí! Por desgracia obran de este modo escandaloso y a una serie de atropellamientos, injusticias y atrocidades, añaden esta inconsecuencia para poner el colmo, a su inmoralidad y audacia.

Gracias a Dios que el torrente de indignación que ha corrido por el corazón de los americanos los ha arrebatado impetuosamente y todos han volado a defender sus derechos, librándose en las manos de una providencia bienhechora que da y quita, exige y destruye los imperios según sus designios.

Este pueblo oprimido, semejante con mucho al de Israel, trabajado por Saraón cansado de sufrir, elevó sus manos al cielo, hizo oír sus clamores ante el solio del Eterno y, compadecido éste de sus desgracias, abrió su boca y decretó ante la corte de los serafines, que el Anáhuac fuese libre.

Aquel espíritu que animó la enorme masa que vagaba en el antiguo caos que le dio vida con un soplo e hizo nacer este mundo maravilloso, semejante ahora a un golpe de electricidad, sacudió espantosamente nuestros corazones, quitó el vendaje a nuestros ojos, y tornó la apatía vergonzosa en que yacíamos, en un furor belicoso y terrible.

En el pueblo de Dolores se hizo oír esta voz semejante a la del trueno, y propagándose con la rapidez del crepúsculo de la aurora y del estallido del cañón, he aquí transformada en un momento la presente, generación, briosa y comparable con una leona que atruena la selva buscando sus cachorrillos; se lanza contra sus enemigos, los despedaza, los confunde y persigue.

De este modo, la América irritada y armada después con los fragmentos de sus cadenas opresoras, forma escuadrones, multiplican ejércitos, instala tribunales y lleva por todo el Anáhuac la desolación y la muerte.

Señor.

Tal es la idea que me presenta V. M. cuando la contemplo en actitud honrosa de destruir a sus enemigos y de arrojarlos hasta los mares de la Bética.

Pero ¡ah!, la libertad, este don precioso del cielo, este patrimonio cuya adquisición y conservación no se consigue sino a merced de la sangre y de los más costosos sacrificios, cuyo precio está en razón del trabajo que cuesta su recobro, ha vestido a nuestros padres, hijos, hermanos y amigos, de duelo y amargura.

Porque, ¿quién es de nosotros el que no haya sacrificado alguna de las prendas más caras de su corazón?

¿Quién no registra entre el polvo y ceniza de nuestros campos de batalla la de algún amigo, padre, deudo o amigo?

¿Quién el que en la soledad de la noche no ve su cara imagen y oye los heridos gritos con que clama por la venganza de sus asesinos?

¡Manes de Las Cruces, de Aculco, Guanajuato y Calderón, Zitácuaro y Cuautla, unidos con los de Hidalgo y Allende! Vosotros sois testigos de nuestro llanto.

Vosotros, digo, que sin duda presidís esta augusta asamblea, meciéndoos en derredor de ella, recibid el más solemne voto que a presencia hacemos en este día, de morir o salvar la Patria.

¡Morir o salvar la Patria!

Señor. Estamos metidos en la lucha más terrible que han visto las edades de este continente; pende de nuestro valor y de la sabiduría de V. M. la suerte de seis millones de americanos, comprometidos en nuestra honradez y valencia; ellos se ven colocados entre la vida o la muerte entre la libertad o la servidumbre.

¿Decid ahora si es empresa difícil la que hemos acometido y tenemos entre manos? Por todas partes se nos suscitan enemigos que no se detienen en los medios de hostilizarnos, aunque reprobados por el derecho de gentes, como consigan el fin de esclavizarnos.

El veneno, el fuego, el hierro, la perfidia, la cábala, he aquí las baterías que nos asestan y con que nos hacen la guerra más ominosa.

Pero aún tenemos un enemigo más funesto, más atroz e implacable, y ese habita en medio de nosotros.

Son las pasiones que despedazan y corroen nuestras entrañas, nos destruyen interiormente y se llevan además al abismo de la perdición innumerables víctimas; pueblos hechos el vil juguete de ellas.

¡Buen Dios! Yo tiemblo al figurarme los horrores de la guerra, pero aún me estremezco más al considerar los de la anarquía.

No permita Dios que mi lengua emprenda describir menudamente sus estragos desastrosos, pues sería llenar a V. M. de consternación, que debemos alejar en este fausto día; ceñíreme a asegurar con confianza que los autores de ella son reos delante de Dios de la sangre de sus hermanos y más culpables aún que sus mismos enemigos.

¡Ah, tiemblen los motores y atizadores de esta llama infernal, al considerar a los pueblos envueltos en las desgracias de una guerra civil, por haber fomentado sus caprichos!

¡Tiemblen al contemplar la espada vengadora de sus derechos, entrada en el pecho de su hermano; tiemblen, en fin, al ver de lejos a sus enemigos, a esos, crudelísima europeos, riéndose y celebrando con el regocijo de unos caribes, sus desdichas como el mayor de sus triunfos!

Este cúmulo de desgracias reunidas a las que personalmente han padecido los heroicos caudillos libertadores del Anáhuac oprimido, ya en las derrotas, ya en la fuga, ya en los bosques, ya en las montañas, ya en las márgenes de los ríos caudalosos, ya en los países calidísimos, ya careciendo hasta del alimento preciso para sostener una vida miserable y congojosa, lejos de arredrarlos sólo han servido para atizar más y más la hermosa y sagrada llama del patriotismo y exaltar ese noble entusiasmo.

Déjenme repetirlo: todo les ha faltado alguna vez, menos el deseo de salvar la Patria.

Los defensores de ella, ¡ah, recuerdo tiernísimo para mi corazón!, han mendigado el pan de la choza humilde de los pastores y enjugado sus labios con el agua inmunda de las cisternas.

Pero ¡oh, misericordias del Altísimo!, todo ha pasado como pasan las tormentas borrascosas, las pérdidas se han repuesto con creces, a las derrotas y dispersiones han sucedido las victorias, y los hijos del Anáhuac jamás han sido más formidables a sus enemigos que cuando han vagado errantes por las montañas, ratificando a cada paso y peligro el voto de salvarla.

Patria y vengar la sangre de sus hermanos.

V. M, Señor por medio de los infortunios, ha recobrado su esplendor, ha consolado a los pueblos, destruido a sus enemigos y logrado la dicha de augurar a sus amados hijos, que no está lejos el suspirado día de su libertad y de su gloria.

V. M. ha sido como un águila generosa que ha salvado a sus polluelos de las rapaces uñas de las demás aves dañinas que los perseguían y colocándose sobre el más elevado cedro les ha mostrado la astucia y vigor con que los ha librado.