
Version 0.2.5
>>290089
>Miko
>La chica gato se siente aliviada de saber que sus amigos estén bien, estás personas no eran para nada lo que Miko había pensado en el primero momento que las vio, ahora comprende que no había ni el más mínimo motivo para ocultarse de ellos, eran personas geniales que la habían tratado bien sin siquiera conocerla. Después de mencionar a sus amigos, los hombres empiezan a hablar de esa tal ciudad, el futuro, la esperanza, todas esas cosas sonaban grandiosas, y lo mejor de todo es que ella podía ir solo haciendo lo que le dijieran, sonaba fácil, ella continuaba escuchando alegremente y con atención a aquellos soldados con los que se había encariñado enormemente en cuestión de minutos
¿Mmm? A Miko gustarle el pescado, lo que no le gusta es el atún, apesta y sabe horrible
>La primera cosa en la que Miko les obedece es en subir al camión con los demás infantes para ser transportada junto con ellos, aquellos niños que iban con ella y que requerían de algún tipo de asistencia eran atendidos, sin embargo Miko no necesitaba nada de eso, no estaba herida de ninguna forma y estaba tan sana como cualquier persona criada en la calle podría estarlo, pasaron algunos días en los que no vio a Mixel ni a Xander, no fueron muchos, pero para ella fueron eternos, moría por ver a sus amigos nuevamente, el tiempo que pasó ahí fue aburrido para ella, sin mencionar que era la rara del lugar por ser usuaria de una fruta del diablo, cualquier medicina o sustancia que funcionara bien en el cuerpo de uno de los otros niños, podría no hacerlo en su cuerpo o funcionar como un veneno para ella, por suerte, no hubo necesidad de comprobar eso
>Finalmente, después de algunos interminables días, se reúne con los soldados a los que conoció días atrás, Miko no se pudo contener la emoción y al instante corrió a abrazar a Mixel y a Xander
¡Los extrañé mucho! Todo el tiempo que pase ahí pensaba en ustedes, estaba ansiosa por volver a verlos
>Decía mientras los abrazaba aún más fuerte, los siguientes días, ellos se habían encargado de la niña, bañándola y alimentandola, todo perfectamente resumible en un pequeño montable con esta canción
https://youtu.be/9ZEURntrQOg
>Hasta que llegó el día de ir al doctor
>Miko vio entrar por la puerta a una mujer parecida a ella con orejas y cola de felino, pero está tenía un cabello blanco y se veía bastante mayor que la niña gato, no estaba nerviosa, hasta que le dijieron que no había porque asustarse, eso le hizo pensar inmediatamente que si lo había, sin embargo la chica no lo mostraría, aunque se vería por la expresión de su rostro y una que otra gotita de sudor que bajaba por su rostro
"= w=)....
D- d- doctora p- pitou
>La niña tragaba saliva
Miko está muy bien
Me parece bien un pequeño time skip, después de todo no creo que haya muchas cosas interesantes que Miko le pueda contar a la doctora, así que un pequeño salto de tiempo no vendría mal
>Aldo
Kek, lo siento, pondré más picosas de mi mona de ahora en adelante
>Aldo 2
Suena bastante bien todo, realmente no podría decir a detalle lo que me gustaría hacer, creo que dejaré que las cosas ocurran y luego pensaré más en eso :3
>>71739
Está bien negrito, solo no abuses del airbrush, también podrías alterna con sombras duras, por ejemplo, en la parte de las axilas.
>>71738
Bastante bueno negrito...
>Aldo
Corregiría la perspectiva de la mano del cabeza de pija, ese que la tienen tomada del brazo y le está dando desde atrás... Sola eso.
Ya por un tema más de gusto propio o muy personal, en la postura principal y más grande, haría como que el marciano ese, le aprieta con mayor fuerza esas deliciosas nalgas.
>>70736 (OP)
Como creen que voy con la piel?
>>1662317
>>1662330
Navegaba en la noche oscura el Camajayero por el estrecho caño en su frágil curiara, compañera de múltiples viajes y aventuras, cómplice de cientos de travesías, peligrosas unas, fáciles otras, pero todas llevadas a cabo en el fiel cumplimiento de su trabajo.
El Camajayero nunca habla mientras ejerce su deber, porque casi siempre trabaja solo, salvo raras excepciones cuando se une a otros camajayeros en una especie de asociación de acuerdo a la magnitud del objetivo. Pero esto ocurre rara vez, porque generalmente sólo mandan a matar o dañar a una sola persona a la vez para lo cual basta un solo Camajayero. Si bien no habla, por el contrario piensa mucho y, sobre todo, en sus antiguas correrías o misiones parecidas. En esos momentos su pensamiento se fijaba en el pasado, mientras bajaba al impulso de la corriente, dando de vez en cuando golpes ligeros de canalete, para mantener la dirección apropiada. Instintivamente busca su pito, instrumento distintivo de su raza de exterminadores, indios oriundos del Estado Amazonas, cuyos orígenes se pierden en los albores del tiempo. Momentáneamente debe pitar para dar señales de advertencia a los moradores de los sitios y también a sus víctimas de que su fin se acerca. Es un pitido agudo y profundo que hiela la sangre y espeluca el cuerpo:
“¡Piiii Matí Chúpiri Jíííí!!!!”. Es el sonido que rasga la noche con su mensaje de muerte. Enseguida los perros dejan de ladrar y comienzan a aullar lastimeramente.
Aguas abajo está apostado el cazador esperando las lapas en su bebedero. Ha escuchado el pitido y se ha quedado por momentos estático y confundido. No es la primera vez que lo oye y en esos casos ha preferido alejarse prudentemente o quedarse en casa encerrado con su mujer y sus hijos.
“¡Piiii Matí Chúpiri Jíííí!!!!”, volvió a sonar el silbato de la muerte, esta vez más cerca. “Viene bajando por el caño” – pensó el cazador. “Por lo tanto debe pasar frente a mí”.
Recordando su vida pasada, sacó de su memoria las charlas sostenidas con otros cazadores de su tribu en torno a los Camajayeros. Decían ellos que estos seres eran inmortales.
“Son almas errantes en busca de venganza” – habían dicho.
“La víctima, tarde o temprano, siempre cae” – eran los comentarios. Se podía deducir que su mensaje de muerte era infalible.
Nunca antes alguien había visto uno. Pero de que existían, existían. Al parecer, además, eran invisibles. Esta era su oportunidad de ver un Camajayero. Y el cazador, sobreponiéndose a su miedo, decidió esperar para satisfacer su curiosidad.
Terminado el gesto maquinal de pitar, el Camajayero vuelve de nuevo a sus pensamientos. ¿A quién iba a matar? No lo sabía y, en realidad, tampoco le interesaba. El simplemente realizaba su trabajo por el cual era pagado. Siempre fue así desde que tuvo uso de razón. Era un oficio aprendido de su padre y de su abuelo. Conocimientos que eran transmitidos de generación en generación, según le habían explicado. Para aprender su oficio debió someterse a un rígido sistema de aprendizaje por parte de los ancianos de la tribu. Eran comunes los ayunos continuos de días y más días. Retiros voluntarios a las profundidades de la selva a meditar. Azotes y flagelaciones por parte de sus maestros. Todo esto para templar el cuerpo y espíritu de los alumnos. Así se les acostumbraba a las privaciones y a la vez era un examen para descubrir la vocación de los futuros y legítimos Camajayeros.
Muchos desertaban de estas primeras pruebas. Los que pasaban a la segunda ronda, iban al curso de conocimientos generales sobre la selva y sus secretos. Les mostraban las raíces, hojas y demás ingredientes con sus combinaciones y formas de preparación, los cuales servían, o bien para alimentarse, o si no, para matar a sus víctimas. Asimismo conocían los venenos y “picapicas” que serían sus armas infalibles de muerte y destrucción. Los maestros eran siempre los mismos ancianos los cuales iban soltando sus conocimientos por dosis sucesivas y los alumnos recibiéndolos con ansias de saber más.
La tercera y última etapa trataba de los principios e historia de los Camajayeros. Siempre con los mismos maestros. Se les revelaba los orígenes de su hermandad de “dañeros”, como se llamaban entre ellos. ¿Quién la había iniciado? En realidad sus orígenes se perdían en la lejanía del pasado. Era transmisión continua, de boca de Camajayero a oreja de Camajayero. Cada tribu tiene sus Camajayeros y Chupadores (especie de curanderos anti-Camajayero). “Somos inmortales y si morimos es por el daño echado por un Camajayero. Por una venganza que alguien fraguó y pagó. Entonces nos alquilan para la contra venganza. Y así continuamos prestando nuestros servicios. Somos una especie de nivelador social, pues nadie se atreve contra alguien a sabiendas que vendrá la venganza” – pensó. También se activó el trabajo al máximo, al parecer – según me decían – con la llegada del “Yaránave”, como una medida de autodefensa contra él porque esclavizaba y mataba a los indios, trabajadores forzados en la extracción del caucho y balatá. También era el causante de la destrucción de poblados enteros con la muerte de sus habitantes y violación de sus mujeres. Entonces se estableció una sociedad secreta para vengar tantos agravios y sangre derramada. No podían competir con el “Yaránave” en su propio terreno ni matarlo con sus armas. Tampoco se podía matarlo impunemente sin sufrir las consecuencias de las represalias, las cuales eran terribles. Por lo tanto se debía buscar un medio más sutil, de tal forma que la muerte pareciese completamente natural o debido a enfermedades incurables. Toda una generación se dedicó a recopilar datos sobre venenos y otras sustancias malignas que la selva con su flora y fauna podían proporcionar generosamente; otros viajaron hacia tierras muy lejanas, donde vivían tribus desconocidas, en busca de conocimientos y ayuda. La generación siguiente fue la primera de los Camajayeros, los temibles envenenadores y dañeros de la selva, los cuales cobraron venganza sobre los blancos de una manera indirecta, pero eficaz. Por primera vez los Camajayeros sintieron y probaron su poder. Al fin tenían un arma y estaban decididos a usarla para ampliar, mantener y conservar ese poder de muerte y destrucción. Se empezó con los blancos, pero una vez que éstos tuvieron bastante, el radio de acción alcanzó a todo el mundo. Así el Camajayero pasó a ser el portador de la muerte de blancos, tribus enemigas y a veces de personas de tribus amigas. El poder del Camajayero aumentó. Sí, él era verdaderamente poderoso y disfrutaba ese de ese endemoniado poder de vida y muerte.
pasenme el link para jugarlo para mi pc y una guia
>>364965
ayyyy, lo compartiré con unos compañeros de trabajo chilenos en el grupo solo por los kekesy también para arder culos, kek
Quiero que subas un vídeo con un encendedor o vela prendida y lo pases por tus pezones diciendo que Gerardo es tu amo.. quiero que te duela enserio y ver esa carita de placer dolor..
>>1662297
justamente, son curanderos anti camajayeros, se dicen inmortales y según ellos mismos solo mueren a causa de camajayeros que los quieren joder
aldo no me extrañaria que en algún momento entren en conchupanciade webos(nunca mejor dicho) con los camajayeros para joder a algun webon y sacarle el doble de profiteroles al final echaito palante es echaito palante aunque use taparabos
>>16149 (OP)
Ya no pondré más, parece que estuviera muerto el tablón, kek