
Version 0.2.5
>>80808
Mmm... cuatro puntos de vista da para bastante material y todo suena bastante bien y oscuro. Por cierto me encanta la historia de la mujer que se transforma en hombre y después quiere volver a ser mujer. Kek, eso va a hacer arder un montón culos.
>>80809
Creo que eso se lo deberías preguntar a >>80798, pero si pudiera escoger una frase para que estuviera en este metafórico libro esa seria: Zeta paga la coca, kek.
>>1755303
>t. vitorio controlando daños
Para cuando le escriben a la mamá? preguntenle si eso de que tiran es verdad o es solo una fantasia de su hijo el enfermito
>>34939
¿Pero esos daños son permanentes o temporales?
>>116309
Explica tu plan negro.
keeeek, me agrada esta época de doxxeo a to' aquel :^)
Olvidenlo negros es inutil, ese negro ya se fue, ni siquiera Lorenzo era tan autista para seguirles la corriente. El único doxxeo exitoso fue a Alejandro.
>>408971
Debería de instalarme este juego.
>>339574
>el que le gusta las 3D pigs
Ya negro, no todos pueden ser chads.
>>325188
Soundtrack ambiental: https://www.youtube.com/watch?v=cDwrvwc0Xm8
>En Belice
Una mancha roja sobrevuela los cielos tranquilos de Centro América, rompe las nubes como un cometa carmesís, espantando a las bandadas de gaviotas y dejando una estela roja atrás. La oscuridad interior de la cabina del mecha está plagada de pequeñas luces parpadeantes, indicadores que cambian de cifra a cada segundo, y pantallas donde corren los datos que la maquina recibe del ambiente: Latitud, longitud, velocidad, temperatura, presión y composición atmosférica, todo inyectado al casco neuronal que conecta al piloto con el Guren-BK. Cualquiera se desmayaría al recibir ese torrente de información directo a su cerebro, pero no la chica que pilota.
Disminuye la velocidad. Pasa de ser una figura borrosa a un mecha de alas luminiscentes. Desciende y aterriza en las costas de Belice, con el sonido del océano a sus espaldas. La cabina del Guren se abre llenándose de luz exterior y aire fresco. Bell apaga el casco y se lo quita para dejarlo a un costado del asiento. Con ambas manos se desordena ella misma el pelo aplanado por el casco, y se envuelve en la frente la bandana que utiliza cuando necesita fortuna, misma tela que perteneció a Naoto y después a Kallen, y ahora es suya. La verdad es que no trajo mucha suerte a sus anteriores dueños, que murieron de maneras trágicas y violentas, sin embargo eso a Bell poco le importa, se centra más en lo que ese trozo de tela desgastada representa para ella: Es perdida, es amor, y es ira. Da un salto hacia la arena. Anda descalza como siempre y no le incomoda, la arena calentada por el sol tropical no se compara al polvo estéril y contaminado de los ardientes yermos australianos.
"Nunca había visto un cielo tan azul" Pone una mano sobre su frente y mira el cielo de Belice, zarandeada por una suave brisa salada. Decide empezar su camino hasta el poblado de cabañas de madera que se muestra a lo lejos, pero primero activa el Modo automático del Guren con la llave, por cuestiones de seguridad. Es su mecha insignia y tiende a cuidarlo mucho, lo modificó de tal modo que solo puede pilotearlo ella.
Oghi Standfield. Bell irrumpió de forma ilícita en varias bases de datos de distintas naciones hasta ubicarlo. Al principio lo buscó en Japón sin éxito, después en la India al ser de los países más poblados del mundo, luego en Inglaterra al descubrir que el padre de Kallen estaba relacionado a la política de ese lugarEsto lo mencionaste en un post suelto, fue allí donde conoció a un cyberfan de la Deep Web que le vendió información sobre Oghi, creyendo que quizás Bell estaba ligada a un grupo de esclavistas que Medaka y la Standfield que la acompaña hicieron enfadar, y buscaban saldar cuentas lastimando a un familiar de la pelirroja. Bell no se molestó en aclarar sus intenciones y compró la información.
"Oiga" Jala la camiseta del primer lugareño que ve para conseguir su atención. Luego levanta la agenda digital que sostiene hacia la cara del hombre moreno, en la pantalla sale una foto de El pescador de la bandana. "Busco este lugar, ¿sabe donde queda?"
Fue preguntando hasta encontrar el sitio. Husmea por la ventana, y sin pensarlo mucho se mete dentro por una ventana. Rebusca por la casa en busca de cosas de Kallen para confirmar que va por buen camino, desordenando mucho como una carroñera y poniendo patas arribas el lugar.
Pantaleon y las visitadoras de Mario Vargas Llosa.
Literalmente es sobre un militar que contrata prostitutas para soldados en la selva peruana. Te va a sacar unos keks de aquellos.