
Version 0.2.5
ok
>¡Esto es mejor que el Sexo!
>>131571
¿Alguien tiene el peor insulto espanta nuevoputos? Me acuerdo de un insulto que me que me dejo el culo calcinado cuando era cantida por ahi en el año 2016
>>1767534
>>1767445
si aqui hubiesen trapitos asi yo soy el primero que le voy a andar hueliendo los peos y diciendole a todo el mundo que esm i jeva
>>129256
Tok kek, es el mismo que hizo >>128696 y >>128697 la postee en hispasexy, pero veo que aquí no tiene ningún problema.
>>129280
>>129283
>>129290
Also, no le busquen contexto. Es solo un dibujo fetichista
>>88739
>Implicando que no usen combustible autosustentable para viajar de un lado a otro del universo.
Ayyy imagina que logren crear la tecnología para viajar de un lado a otro del vasto universo, pero necesite combustible tradicional.
>>127946 (OP)
>>84737 (OP)
Ok.
>>328762
Espero que recompenses mi audacia si reconoces mi valor.
>Meifang
El aire de calma que invadía sus pulmones al inhalar la corriente de vapor que provenía del incienso funcionaba para ella como una extraña mascarilla de alivio para la discordia y la intranquilidad que, en sigilo y en silencio, tomaban lentamente cada vez más terreno en sus pensamientos. El aroma tan tranquilo y particular le traía una sensación de "calma momentánea", similar a encontrar un techo luego de mojarse durante una tormenta. Ni "ella", ni "él" terminaban de comprender la gravedad de los hechos, ni entraba en su conocimiento lo que ocurría, pero prefirió poner en práctica una vieja lección que se mantenía intacta en sus recuerdos: algunas cosas, siempre es mejor no saberlas. Desde hace tiempo, se venía formando una cadena de rumores que parecía preocupar a los adultos. Y finalmente, había llegado a su punto más álgido, la cadena de rumores había alcanzado su límite dando lugar a un súbito e incontrolable, tenso aire de nerviosismo e inquietudes. Reconocía esta sensación. Era similar a la que sintió minutos antes de ser asesinado, pero era mucho más lenta y agónica. El calendario chino no le permitía encontrar un paralelo con las fechas que él conociese, confundido con aquél que supo leer en vida, pero dada la época en la que venía, no era irracional asociarlo a la guerra. La posibilidad de lo peor era distante, pero cercana al mismo tiempo. Sin embargo, encontraba algo de alivio en reconocer todo esto como un simple presentimiento. A diferencia de aquella anterior ocasión, fatídica ocasión, no era algo inmediato, mas una situación a un plazo que no sería corto y repentino.
La totalidad del clima, todo el entorno y la emoción colectiva se unificaban para dar a entender que, algo ocurría. Mujeres, hombres y niños parecían estar al tanto. Su abuelo había partido; su niñera parecía prepararse para hacerlo. El esposo de su niñera mostraba negación. Sus ojos se quedaban fijos en un lugar, palabras sueltas e ideas revoloteaban su cabeza mientras ella se encuentra arrodillada con sus manos sobre sus piernas, observando los íconos sagrados: un "bello monstruo", que no lograba sobresaltarla por la abundante cantidad de explicaciones míticas del pueblo chino alejado de la modernidad. Entender la palabra le resultaba algo extraño; podía hacerse una idea de lo que ocurría y asociarlo al pensamiento estético japonés, pero una pieza siempre faltaba para concluir el puzzle. Un intercambio de miradas con los ídolos del Tao daba lugar a reflexiones variadas sobre la ocasión, pero todas terminando en la misma pregunta: "¿regresará?" - La realidad es que, nadie tenía esa respuesta. No se atrevía a preguntárselo a nadie; su yo del pasado sabía cuál sería la posible respuesta y era más sano para su corazón quedarse con pensamientos inconclusos antes que una realidad dura, palabra de los mayores. En leve aceptación, vana resiliencia y un apresurado intento en alcanzar un momento de paz mental, suelta un pequeño suspiro, permitiendo oír su pequeña voz, un sonido que a oídos de cualquiera expresa incomodidad. Sus reflexiones eran arrastradas por el viento en un instante al romperse su concentración tras cada sonido que hacía la mujer el empacar. Optando por la quietud, traga saliva y dirige sus ojos de manera sumamente disimulada y discreta hacia el padre de la familia, esperando algún tipo de reacción que acabase con toda la tensión del ambiente. Sus manos, posadas sobre sus muslos, temblaban un poco. El inesperado llamado de su "sobrino" fue quién la rescató de esa situación tan incómoda, provocándole un pequeño susto y obligándola a romper su prolongado silencio.
-S-sí... -le responde con una voz algo temblorosa, gracias al sobresalto y con una condescendiente sonrisa, jovial, un gesto tradicional de las hermanas mayores con instintos más maternales que competitivos.
Con algo de esfuerzo, se pone de pie parándose sobre su rodilla y limpiándose del vestido el polvo del suelo. Se dispone a calmar las ansiedades lúdicas del niño, con intenciones de dispersar su mente de todo mediante el juego. No era una partida del auténtico mahjong, pero realmente, todo lo que podía hacer en este momento era apilar piezas. Su mente no podía aguantar mucho más esfuerzo, más del que ya hacía para tolerar la carga del miedo y nerviosismo. Dirigiéndose allí a paso lento, resonando cada uno de sus pasos, vuelve a distraerse por el ruido que la madre hacía al empacar. Empática, no tenía por qué decirle que no. La intuición femenina y maternal buscaría alguna manera... Todo parecía muy lento. Se volvió hacia ella con un tono leve y considerado, lo suficiente para ser oída desde donde estuviese.
-Denos un segundo, por favor...
Se sentó de cuclillas al lado del niño, y en un apresurado despliegue de destreza manual, apiló un total de 10 piezas juntas mientras chicharacheaba palabrería infantil, juguetona y competitiva con el niño. La fila quedó erguida y ofreció al niño la posibilidad de derribarlas. Cualquiera podría notar el apuro en los gestos de Meifang, llevada por cierto sentimiento de la tarea y el deber.
-¡Y-ya regresaré! -le dice poniéndose de pie, girándose hacia él al darle la espalda. Vuelve a girarse hacia él, de manera obviamente planeada y digna de la peor de las actrices para luego tomarlo de la mano con una sonrisa y volver a hablarle, con el tradicional trato infantil. -¿Por qué no vienes y te sientas a mi lado a jugar un poco más mientras ayudo a mamá con casa y nos das un poco de compañía? Prometo que, cuando terminemos, podremos seguir jugando crear una fila muy grande, ¡grande como la gran muralla!
La melancolía en su promesa era muy evidente, sin embargo, llevó con ella al niño de la mano a sus cercanías y se dispuso a ayudar a la mujer luego de una apurada sesión de una peculiar variación de las reglas del mahjong. Ofreció a la mujer su ayuda en voz baja, preguntándole si precisaba de algo de ayuda para no mostrarse muy intrusiva mientras sostenía al niño por la mano. Por momentos, al ocuparse en deberes diarios, omitía la presencia de la voz en su cabeza.
>>129293
Ufff
"No estoy seguro de que sea una violación si su pene esta erecto"
-The Cinema Snob