
Version 0.2.5
>>6673390
si, me alegro de que ligma exista
>>223279
Escúchame bien Lione, ni se te ocurra tocar a Alexandra, porque esa sí te corta la cabeza.
>>6673389
K£k
>>6673370
no te recomendaria buscar personas de por aqui.
no estas viendo que en todos los tablones, literalmente 8 de cada 10 anones contemplan el suicidio o tienen comportamientos erraticos?
>>6671903 (OP)
eso me recuerda cuando me andaba fajando a una maestra de ingles en la prepa, tenia novio el novio en si sabia que me la andaba fajando, que su jefe de su segundo trabajo se la culeaba, su hermano y cual quier otro pendejo se la andaba culeando y ella lo terminaba y lo mandaba a chingar su puta madre y el venia llorando a ella que no la dejara
>>6673357
ligma esta quedando en el olvido, al menos no tiene una voz cringe como las otras, posiblemente rescatable.
>>6673354
k€k
>>223275
Bueno yo quería postear a makoto onodo, pero se veía muy de los 90 o 2000, por eso mejor decidí a itou, mañana tendré que buscar un buen mecha no dejare que ni un britannia me corte la cabeza, sin primero formar mi harem, supongo que interactuare con nico mientras se pelean a kumiko
>>6673387
Ya dos años carajo
>>223036
>Marsella
Como la ultima vez, sus manos son atadas detrás de su espalda. Vulnerable, con el cuerpo apoyado contra la alfombra del suelo, ladea su mirada vidriosa hasta el secuestrador. Una nueva nalgada ocasiona que su cuerpo tiemble y gotas de sus jugos íntimos empapen el suelo.
Con la actitud de quien esta dispuesta a ser complaciente, y temblando por el cumulo de sensaciones, con lentitud eleva su trasero. Permitiendo que el hombre al reanudar sus embestidas, se entierre hasta el rincón más profundo de sus entrañas.
La hace cambiar de posición. Terminan de cara a cara, con Marsella sentada sobre en el miembro de su esposo. La bruja responde entre jadeos:
"Pudiste negarte en cualquier momento... Pero solo bastó desnudarme para volverte loco e irracional..." Comparten un nuevo beso. Bartz vuelve a chocar su cintura contra el delicado cuerpo de la muchacha. Los chillidos de la chica, consecuencias del sexo rudo, se ven ahogados por la lengua del mercenario que invade su boca. Al separarse, Marsella corta el hilo de saliva con su lengua y añade: "Te lo dije... Eres lujurioso... Te encanta violarme... A la vez que te encanta amarme..."
El toque de Bartz se hace más suave pero no más negligente a la hora de satisfacerla. Los chillidos de Marsella se convierten en gemidos de naturaleza plenamente placentera. Apega el rostro al pecho del hombre y comparte la sincronía, dejando que entre, explore y deje una marca en su útero. El vientre de la joven queda abultado por el semen de su esposo, que se derrama y baja por sus muslos.
Marsella, con el cuerpo enrojecido y el rostro bañador en sudor, queda recostada contra Bartz. Trata de recuperar la respiración. Las siguientes palabras del hombre le hacen subir la vista. Lo encara con sus ojos del color azul profundo. Asiente, dando entender que hará lo mejor para traerle al mundo un hermoso retoño. Esta vez no fallará.
Contradiciendo su cansancio, Marsella sonríe y empieza a agitar su cintura. Lista para una nueva ronda hasta que ya no aguante más.